Duerme.
Su pelo está despeinado, y favorece ese desorden al resto del cuerpo y el rostro, que permanecen inmóviles y en armonía. Precisamente por esa sana quietud, el alboroto en el cabello da una pincelada de gracia. Los ojos parecen dos líneas dibujadas y exentas de cambios. El pecho sube y baja y eso es lo que le da la vida, y lo que me la da a mí. Como si en realidad estuviese viendo, percibe mi observación constante y en ese momento la respiración varía a la vez que se abren sus ojos. Se mueven, además, sus pies, sus manos y los gestos en potencia de su preciosa cara. Entonces, llega mi turno. Cierro los ojos con fuerza y deseo poder permanecer allí en cada uno de los despertares que nos resten.
"Por eso, alma de mi alma,
ResponderEliminaryo velo mientras tú duermes"
"eso es lo que le da la vida, y lo que me la da a mí."
ResponderEliminar"deseo poder permanecer allí en cada uno de los despertares que nos resten."
Estas son mis guindas... el resto... como siempre... es perfecto =)
http://www.trendbird.co.kr/attach/1/1028564926.jpg
ResponderEliminar:$
ResponderEliminarpor fin alguien describe lo que he sentido al despertarme a su lado tantas veces...
ResponderEliminarestoy ansioso por leer la entrada "Ducha."
bufff, qué pasada la fotografía al hacer click en ella, grande grande!
ResponderEliminarmás sexo? eres una ninfómana
ResponderEliminarMuy chulo!
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