miércoles, 21 de octubre de 2015

Lost in Cornwall.

Hasta el momento, una de las experiencias más peculiares de este año 2015. 
Hemos pasado alrededor de un mes en una región muy interesante de Inglaterra: Cornualles.
Un lugar repleto de Historia, paisajes espectaculares protagonizados por acantilados... y un inglés muy particular. Nos movíamos a diario en coche para explorar los rincones más pequeños, todos con su encanto. Nos hicimos habitantes temporales, nómadas. 

Lo único que no fue de mi gusto, y nunca lo ha sido, es el horario de los comercios y restaurantes en Inglaterra. Es algo a lo que resulta difícil adaptarse. Por supuesto, el carácter de los ingleses es más cerrado, el clima un poquito peor (aunque tuvimos suerte), los precios más altos... Vamos. En muchas cosas no puede compararse con España, por supuesto. Pero también tiene alguna cosa especial que gusta vivir de vez en cuando. No obstante, creo que tardaré un tiempo en volver a este país.

El próximo destino será Atenas, donde tendré la posibilidad de visitar todos los templos maravillosos que desde siempre he estudiado, pudiendo sólo observarlos en fotografías y vídeos. Pisar tal tierra es como un sueño para mí.

A pesar de que con los años valoro profundamente mi país, y más concretamente este maravilloso Reino de León, sigo teniendo la necesidad frecuente de salir, descubrir, vivir y volver. Y todo va sumando, todo te enseña algo. Que es lo esencial para continuar creciendo.