miércoles, 15 de junio de 2016

Lo más cerca del cielo.

Lo más cerca que he estado del cielo fue cuando usaba mi cerebro en su mayor capacidad posible, dentro de mi posibilidad. La mayor capacidad alcanzada hasta ahora, por mí, según mi consciencia. Empleaba cada rincón de mi inteligencia en acciones que siempre me aportaban grandes beneficios.

Y ahora el mundo me da un toque de atención: "Llevas mucho tiempo muerta. DESPIERTA. REVIVE. AHORA."

Entonces vuelvo a ese sótano cerebral, donde habría guardado mis intereses más productivos para otra vida, o para ninguna más. Aquellos intereses que hacían del día a día una puta aventura a la que le faltaban horas. 

Y acto seguido los voy desenvolviendo y re-descubriendo. Y en cuanto sea capaz de reunirlos todos, te aseguro que esta vez no los dejaré escapar. Me aferraré a mis pequeños estímulos de pasión de aquí al final de los días.

Nadie logrará que olvide una vez más lo que me hace sentir completamente afortunada, viva, diferente, mágica.

Esta vez las señales son inconfundibles. He nacido con un propósito. Y ningún camino equivocado que haya tomado previamente me impedirá llegar al destino al que mi instinto me dirige:

LA INTENSIDAD.

viernes, 10 de junio de 2016

Kasper Björke.



Por fin, nueva inspiración en forma de álbum.
Klint y Rays, mis predilectas hasta el momento.



lunes, 9 de mayo de 2016

martes, 12 de abril de 2016

lunes, 11 de enero de 2016

Hellas, precioso país.

Noviembre de 2015.

A pesar de la situación que atraviesa Grecia, la cual se aprecia a simple vista en sus calles y carreteras, su belleza es innegable. El mar de Atenas es cálido, liso, suave, relajado. Las casas, blanquitas y azules. Cuadriculadas. Atenas es un escenario precioso, lleno de templos, teatros, estadios, y esas bonitas casas, que pueden verse en todo su esplendor desde el monte Lykavittos.

También conocí otras ciudades más pequeñas en el norte del país, como Karditsa, y el increíble entorno de Meteora, un lugar único en el mundo.

El sol tiene un tinte asiático que convierte el paisaje en una vista exótica y nueva para los visitantes como yo. Los griegos son amables y abiertos, como ocurre, por regla general, con los demás países del sur de Europa.

Ha sido uno de los viajes más apasionantes de este año, con un componente espiritual o histórico, llámalo como quieras, que no pasa inadvertido.

Jamás me olvidaré de todo lo que tuve oportunidad de ver, degustar y sentir.

Hasta siempre, Grecia.