miércoles, 29 de junio de 2011

It can't be true...

Seguías como cualquier insignificante día, sin pararte a pensar en gran cosa. Naturalmente, un día más. Entonces ... la vida de una persona importante dependía ahora totalmente de una máquina y de la rapidez con que obtuviese la donación que necesitaba.

Apenas recordabas a esta persona. Jamás pasaba por tu pensamiento prácticamente. Fuera de contacto por completo. Y de repente... pasó esto. Con dulzura y tristeza recordaste entonces cómo os llevábais, qué compartíais, todo cuanto hablábais....

Y ahora... ahora su vida estaba en juego y quién sabía si volverías a retomar el contacto y a decir las cosas que jamás dijiste.


lunes, 27 de junio de 2011

El poder de un espejo...

... o el poder de la sociedad.


martes, 21 de junio de 2011

lunes, 20 de junio de 2011

Apparatosa agua negra.


Mientras Septiembre llega, Sassssssscha nos adelanta algo.
Generoso por tu parte, coraçao!
"Black Water" es el nombre. Me recuerda ligeramente por ese aire celestial a "Heaven" de Unkle.



miércoles, 8 de junio de 2011

Here&Now.

Los rectángulos del patio son completamente simétricos. Sí, puedo afirmarlo sin dirigir el pensamiento en búsqueda de seguridad. La música del momento es rítmica y por eso, bajo la mesa, mis pies coreografían una secuencia de movimientos. El agua se calienta, puedo oírla desde aquí. Siempre olvido retirarla del fuego, probablemente ocurra lo mismo esta vez. Y él descansa.

Al mismo tiempo, en la otra punta de la ciudad, mi amiga posa desnuda para un artista, aún bajo los efectos del pastel de marihuana de la noche anterior. Pienso que es divertido. Que es divertida.

El reloj marca casi las ocho y aún el sol tiene fuerza. Vaya, esta canción voy a pasarla. No es de mi agrado. Veamos ésta... sí. Ésta sí lo es.

Pero durante el cambio, he escuchado el agua de nuevo. Haré algo antes de que hierva.



sábado, 4 de junio de 2011

Help.

Y entonces el reflejo le mostraba una imagen que clavaba cuchillos en su alma y su autoestima. Las lágrimas recorrían sus mejillas y aumentaba el miedo al mundo. Ante la mirada de quienes se cruzaban en su camino, era incapaz de caminar con la seguridad que siempre le había caracterizado. Algo exterior que afecta al interior, a la mente, a la forma de relacionarse. Se observaba en su rostro una falta de esperanza hacia la idea de una posible solución. Por ello, abrió su corazón y relató detalladamente cada herida que el espejo le causaba. Buscaba ayuda y apoyo, opiniones y solución. Y lo encontró.



Comienza el camino, muy pronto. Es hora de ser feliz.

jueves, 2 de junio de 2011

Por fin.

He reconocido a la primera cómo hueles. Cómo solías besarme y el tacto de tus piernas. Se han entrelazado de nuevo. Reconozco tus caricias y tus palabras en momentos concretos. Tu sonrisa, tu mirada, el huracán que provocan tus pestañas. El color de tus ojos, la suavidad de tus hombros. Refugiarme entre ellos.

Lo he reconocido, te he recordado. Estamos juntos, de nuevo y para siempre.

martes, 17 de mayo de 2011

"No puedo soportar tu mirada".

- ¿Por qué?
- Es increíblemente atractiva.

Los ojos se clavaban, dos a dos, como lanzas ardientes y frías, contraste. En ocasiones las miradas se desviaban hacia la boca y volvían a ascender con el objetivo de no otorgar protagonismo al atrevimiento y la pasión. La conversación contenía información profunda y adictiva, completamente inesperada, parecía incluso planificada. No era imaginable compartir tantos intereses. Entonces es cuando vi en ella la expresión de necesitar huir, de susto, de no querer comprometerse a acabar con la espontaneidad que había protagonizado aquel diálogo magnífico. Con su habitual suavidad, dulzura y sonrisa, se despidió.

- ¿De verdad quieres volver a verme? -dijo él.
- Sin planificar. Todo sin planificar.

lunes, 9 de mayo de 2011

Hace tiempo me compraron un globo. Colorido. Uno de esos aparentemente llenos de helio, que se deshinchan al día siguiente. El cordón que había que sostener para no perderlo era extremadamente fino. Me aconsejaron atarlo a mi muñeca para asegurarlo. No lo hice. No pensaba perderlo, o no me importaba no conservarlo. Y pasó. Solté mi globo y lo vi alejarse poco a poco. No me angustió, al fin y al cabo, había sido mi culpa.
Recordé esto hace unas horas. Tengo un globo nuevo impregnado de helio, del que dura, del que no se deshincha. Debo asegurarme, me he aconsejado, de atar su cordón a mi muñeca. Porque no, no puedo permitirme dejar escapar éste. La pérdida sería un drama. Es por ello que anudaré y anudaré hasta que no haya posibilidad de verlo perderse, a lo lejos, sin echar la vista atrás.

viernes, 6 de mayo de 2011


En una mano, años consumidos e irrecuperables. En la otra, cantidad de misterios por resolver.

No sé tú, pero yo no puedo esperar a descifrar. A empezar.