jueves, 28 de abril de 2011

Inalcanzable.

De puntillas, detenida por el muro a la altura de mi cintura. No puedo alcanzar el objetivo, alargo mis brazos, que parecen banderas firmes y sólidas a causa de un veloz viento. Sigue estando lejos. Miro a mi alrededor tratando de buscar ayuda ajena, no me detendré hasta tocarlo. Y entonces un pequeño ladrillo se cruza en mi mirada ofreciendo su apoyo. Rápidamente me hago con él y lo coloco en el suelo, completamente pegado al muro, a modo de escalón. Apenas asciendo unos centímetros, pero mis dedos consiguen estar un poco más cerca. Desde el pistoletazo de salida, me creí más inteligente subiendo a la azotea. "Tal vez - pensé - a nadie se le ha ocurrido que, de este modo, se llega en primer lugar". Además, el cielo resulta más cercano a esa altura. Pero no hay vuelta atrás. Me es imposible bajar por las escaleras e intentar competir desde otra posición. Mi elección está hecha, sin posibilidad de cambio hasta que el juego haya terminado. Me acurruco en el suelo, miro el ladrillo, ventaja poseída por encima de los demás. Cierro los ojos con fuerza, intentando reunir algún tipo de energía que me escuche y pueda impedir que gane cualquier otro participante. Porque no está en mi mano, desde las alturas, rogar mi victoria...

viernes, 22 de abril de 2011

Take me into your skin.

Cause I've taken you into mine...





Traza líneas invisibles en su cara. Pellizca sus labios y su oreja. Extrema suavidad.

miércoles, 13 de abril de 2011

That's what she said.

"I don't think it's late. I think it's nice that you are JUST twenty and you have dreams. You already know what you want to do. Fight for it."


And suddenly, I understood that we only live once. Only once.

Everything's possible.

En la mayoría de los casos, somos nosotros quienes creamos los límites y las barreras.

lunes, 11 de abril de 2011

MUSIK.


Entra, vuelve a hacerlo, no dejes de hacerlo, nunca pares de hacerlo. Introdúcete bajo mi piel, como sueles. Aduéñate de mis músculos provocando movimiento. Aduéñate de mi mente provocando sentimiento. Puedes apoderarte, igual que siempre, de mis párpados, quienes tapan mis ojos, a veces, si tu calidad es incalculable. En aquello que es sentido, pasión y conocimiento, sensibilidad y sabiduría, el corazón, retumba sin parar. Series de ocho, de dieciséis... de millones de pequeñas pinceladas... me haces esperar tu cumbre. Cuando llega, me sostengo en el aire durante un escaso segundo. Y comienzo a perder el control a medida que avanzas. Siento paz, euforia... ante todo, siento. Puedo decir que formas parte de mí. Pero... eres mucho más que eso.

martes, 5 de abril de 2011

Gino.

Dice que no es feliz. Sabe el día exacto en que se sintió vacío por primera vez. Han transcurrido meses. Ninguno de nosotros lo habíamos percibido. Y entonces requiere de mi ayuda, confía en mí su malestar. Sorprendentemente, soy lo que espera. Respondo lo que necesita. Es extraño, los roles siempre habían sido al contrario. Lo único que sé es que me siento útil para él, y que haría cualquier cosa por poder devolverle la felicidad que cree haber perdido y que piensa, no podrá recuperar.


viernes, 1 de abril de 2011

Yaiza.


Para mí, e insisto, según mi escasa inteligencia me comunica, especialmente para mí, es imposible, me digo, causar impresión ante el hielo. Ni una efímera reacción de sorpresa observada en cada surco de su rostro. Nada parece suficientemente inesperado o admirable. Es imposible, me digo, escuchar de sus labios un "magnífico", "envidiable", "perfecto".

En los más recónditos rincones, ante la atenta mirada de nadie, se abandona dejando escapar una sonrisa, un gesto de incredulidad, de sentimiento, de admiración... Para volver a cubrirse de una fría capa en los momentos de presencia en la sociedad. Escondido, fuego. Al descubierto, hielo.

Todo es calculado. Me digo que es imposible provocar sensaciones que, desde un principio, se encuentren fuera de su control. Pues, además, todo es controlado. Siendo yo, pienso, es imposible.

Y observo y se me aproxima el calor, continuamente. Pero rechazo los rayos de sol por mi predilección hacia el frío, que supongo, finalmente, sea compatible con su polo opuesto. Yo.

Pero quién necesita fe ajena... Me he equivocado. Todo depende de uno mismo. ¿Por qué necesitar reconocimiento adicional? Ligeramente estúpida. Yo, mi, me. Conmigo.

Porque es imposible, me digo, obtener más amor que el que debe tenerse a uno mismo.